El Milan perdió a Gianluigi Donnarumma y a Hakan Calhanoglu, quienes se marcharon al PSG y al Inter en transferencias gratuitas.

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El fútbol, desde hace mucho tiempo, se ha convertido en un negocio, y el deporte, que despierta emociones en todo el mundo e invita a los niños a practicarlo, ha pasado a un segundo plano. Es cierto que es necesario un buen manejo para sostener a los clubes económicamente, pero este no debe ser la base para que se transformen en los principales candidatos a ganar la Champions League. Ejemplos son los casos que llevaron al Manchester City y al Paris Saint Germain a lo más alto de Europa.

Donnarumma surgió en las inferiores del Rossoneri y debutó en el primer equipo con 16 años. Se consagró como un líder y un referente para la plantilla y se ganó la sub capitanía del club. Su vínculo concluía al final de la temporada 2020-21 y la gerencia le ofrecía ocho millones de euros para continuar su aventura por varios años. Sin embargo, mediante su agente Mino Raiola, el futbolista de 22 años exigía 12 millones de euros, el doble de lo que percibía en su contrato anterior.

El Milan regresó a la Copa de Campeones después de siete años y finalizó segundo en la Serie A.  Gracias a un proyecto de jugadores con gran potencial que está dando resultados antes de lo previsto. Asimismo, los directores Paolo Maldini y Frederic Massara, para no sufrir imprevistos, aseguraron al portero campeón de la Ligue 1 con el Lille, Mike Maignan, y dieron a entender que nadie es más importante que la institución. El campeón de la Eurocopa 2020 aterrizó en París, y depende de los logros que obtenga, podrá satisfacer sus demandas.

Calhanoglu llegó a Milán procedente del Bayer Leverkusen a mediados de 2017. Rotó en varias posiciones del ataque sin demostrar su calidad y técnica, con diferentes entrenadores durante el proceso. Aunque, con Stefano Pioli comenzó a actuar como mediocampista ofensivo, su posición favorita. En la que marcó seis goles y repartió ocho asistencias en 12 apariciones al final de la campaña 2019-20.

Cinco millones de euros demandó en las discusiones para ampliar su estadía en la ciudad italiana, un significativo aumento de los 2,5 millones que recibía. El Milan se plantó en cuatro millones de euros más bonificaciones, estableciendo una diferencia de 500 mil entre las partes. Sin embargo, el jugador le dio prioridad al Campeonato de Europa para que otros equipos ofertaran por él. Turquía cayó en fase de grupos y Christian Eriksen sufrió un infarto. Por lo que el Inter cumplió las exigencias y se hizo con los servicios del media punta.